Eternamente Seguros

Ezequiel 36:26-27

En los últimos dos mensajes consideramos como el regalo de la vida eterna es dado a “todo el que reconozca al Hijo y crea en él” (Juan 6:40). Pero también vimos que la creencia es mucho mas que un simple reconocimiento de la existencia de Jesús; “También los demonios lo creen, y tiemblan” (Santiago 2:19). Vida eterna es un regalo dado a aquellos que creen intensamente que Jesús es la única manera de recibir el perdón y que ahora pueden pararse ante un Dios vivo y entrar a un pacto eterno.

El concepto de un pacto fue primeramente introducido por Dios a Noé después del gran diluvio; “Éste es mi pacto con ustedes: Nunca más serán exterminados los seres humanos por un diluvio” (Génesis 9:11). Después de los años, Dios hizo pactos con Abraham (Génesis 15), la nación de Israel a través de Moisés (Éxodo 19), y con David (2 Samuel 7). En cada caso, Dios inició el pacto y claramente estableció los reglamentos.

A través del profeta Jeremías, Dios habló del nuevo pacto que iba a hacer a través de Jesús; “Pondré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo” (Jeremías 31:33). Este nuevo pacto fue diseñado para ser permanente y bajo la protección completa de Dios: “Haré con ellos un pacto eterno: Nunca dejaré de estar con ellos para mostrarles mi favor; pondré mi temor en sus corazones, y así no se apartarán de mí” (Jeremías 32:40). A través del profeta Ezequiel, Dios dio mas indicaciones de como esto sería cumplido.

Ezequiel 36:26-27
“Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis leyes.”

Cuando realmente creemos en Jesús, entramos a un pacto y Dios transforma nuestros corazones con Su Espíritu, “Éste garantiza nuestra herencia” (Efesios 1:14). En ese momento somos “sellados para el día de la redención” (Efesios 4:30). Cuando entramos al pacto salvador, somos comprados con la sangre de Jesús: “Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio” (1 Corintios 6:19-20).

Siempre estamos llamados a perseverar en la fe, pero Dios nos ha prometido que PERSEVERAREMOS; “Él los mantendrá firmes hasta el fin, para que sean irreprochables en el día de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 1:8). El es el dador y sostenedor de la vida eterna; “Yo les doy vida eterna, y nunca perecerán” (Juan 10:28).

Hay un debate sobre si este pacto de salvación puede ser algún día quebrado: si realment es verdaderamente eterno. Pero quizás este debate solamente nos distrae de la mayor verdad. Somos llamados a amar a Dios y continuar amandole con todo nuestro corazón. Este llamado es claro! Permanezcamos en Sus brazos amorosos, y confiemos que mientras lo hacemos, estaremos eternamente seguros.

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

One response to “Eternamente Seguros”

  1. Ssendagire David

    nice you do God blessed your wark

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