Un Santuario Viviente

Efesios 5:19-20

Nuestro Padre Celestial desea que nuestra vida este LLENA de oración y adoración. Cuando nos juntamos con otros creyentes para el servicio en la iglesia, generalmente comenzamos con cantos de adoración. Adoramos a Dios por Su amor y fidelidad, y por el regalo de Su Hijo. Le adoramos por Su gran majestuosidad mientras preparamos nuestros corazones para recibir Su Palabra. Estos son tiempos maravillosos, pero son solo una pequeña parte del plan de Dios con relación al deseo que El tiene para nuestra vida.

Efesios 5:19-20
“Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”

Cuando Pablo escribió estas instrucciones a los Efesios el nunca dijo, “den gracias solo durante sus servicios de adoración” o, “hagan música en sus corazones solo cuando se reúnan con otros creyentes.” El claramente instruyó “siempre” y “por todo.” La “música” de adoración y alabanza a Dios siempre debe residir en nuestro corazón.

Este puede ser un verdadero desafío sin un cambio en la forma en que vemos la vida – un cambio de la forma en que hemos sido “entrenados” por el mundo. Nosotros absolutamente debemos aprender a “Fiarnos de Jehová de todo nuestro corazón y no apoyarnos en nuestra propia prudencia” (Proverbios 3:5). Aún cuando el mundo nos enseña a “hacernos cargo de nuestro destino,” somos llamados a entregar el control a nuestro Señor y confiar pacientemente. Porque es solo por medio de la fe y la confianza que podemos adorar en TODAS las situaciones, aún en medio de nuestra confusión y dolor.

Una de mis favoritas canciones de adoración contiene las palabras: “Señor prepárame para ser un santuario; puro y santo, probado y verdadero. Con acción de gracias, yo seré un santuario viviente para Ti.” La palabra santuario significa: “Un lugar apartado como sagrado y santo, especialmente un lugar de adoración.” El significado de esta canción entonces es: Señor prepara mi vida para ser un lugar sagrado y santo de adoración!

No puede haber mayor ambición para un Hijo de Dios. Con un apropiado entendimiento de eternidad y la gracia salvadora de Jesús, nuestra vida solo tiene un verdadero propósito cuando vivimos cada día para darle gloria y honor a El – mientras vivimos cada momento en oración y alabanza, no importa que circunstancias nuestro día pueda traer. La manera en que pasamos por nuestras pruebas así como la forma en que cumplimos con nuestras tareas diarias, actividades ministeriales, o tiempos de oración y estudio todo debe ser hecha a través de un corazón dedicado a la adoración.

Permitamos que la “música” de nuestro corazón cante con adoración y alabanza – no solo por unas horas establecidas en la semana, sino que cada día con cada palabra, pensamiento y obra. Pacientemente confiemos en todas las áreas de nuestra vida y pidamos a nuestro Padre que nos enseñe a vivir como un santuario viviente.

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

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