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A Quien Sacrificamos

Hasta el tiempo que Jeremías llegó a ser profeta, el pueblo de Israel había ocupado la tierra de Canaán acerca de 800 años. Aquellos años estaban caracterizados generalmente por un rechazo continuo de Dios – una y otra vez la gente se desviaron de Dios y abrazaron los dioses del mundo.

A través de Jeremías, Dios llamó a su pueblo a volverse y adorar a El como el Único y Verdadero Dios: “di todas las palabras que yo te ordene a todas las ciudades de Judá que vienen a adorar en la casa del Señor. No omitas ni una sola palabra. Tal vez te hagan caso y se conviertan de su mal camino” (Jeremías 26:2-3). Sus palabras reflejan el corazón de un Padre que anhela estar reunido con Sus hijos. Casi podemos sentir el corazón de Dios quebrantandose mientras cuenta a Jeremías de que tan lejos Sus hijos han caído.

Jeremías 19:4-5
“Porque ellos me han abandonado. Han profanado este lugar, quemando en él incienso a otros dioses que no conocían ni ellos ni sus antepasados ni los reyes de Judá. Además, han llenado de sangre inocente este lugar. Han construido santuarios paganos en honor de Baal, para quemar a sus hijos en el fuego como holocaustos a Baal, cosa que yo jamás les ordené ni mencioné, ni jamás me pasó por la mente.”

Cuando Dios sacó los Israelitas de Egipto, les advirtió acerca de seguir las prácticas de los pueblos locales; “No imitarán ustedes las costumbres de Egipto, donde antes habitaban, ni tampoco las de Canaán” (Levítico 18:3). Los valores de los de Canaán eran malos y en conflicto con el estilo de vida que Dios quería para Sus hijos. De hecho, en la manera que intentamos a seguir Su camino, descubriremos que Su camino siempre será en conflicto con los valores del mundo.

La gente escogida por Dios no solamente le dieron sus espaldas, sino que ademas se habían involucrado en una forma local de “adoración” que incluía sacrificar a sus propios hijos. Es casi como si Dios estuviera agitando Su cabeza con una triste incredulidad: “¿Como podrían desviarse tan lejos?” ¿Por supuesto, Me pregunto si Dios todavia esta volteando Su cabeza hoy?

A través de la fe en Jesucristo, nos hemos convertido en hijos de Dios y podemos disfrutar las bendiciones de una relación restaurada con nuestro Padre Celestial. También se nos ha dado la habilidad de ser bendecidos a través de relaciones de familia y amigos. ¿Y aún, con que frecuencia sacrificamos estas bendiciones a los dioses de este mundo? ¿Con que frecuencia seguimos las prácticas del mundo – con sus “reglas” por valor e importancia – y miramos mientras que nuestros hijos están sacrificados en el fuego del materialismo? ¿Con que frecuencia sacrificamos relaciones con nuestros seres queridos en los altares del orgullo egoísta o placeres lujuriosos?

Nuestro Padre Celestial nos llama a sacrificar; pero Su llamado es a un sacrificio completo de adoración para El; “ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios” (Romanos 12:1). Este sacrificio involucra la negación continua de nuestra voluntad hasta “ser derramado como una ofrenda de libación” (2 Timoteo 4:6). Llevemosle a El nuestro mejor y adoremosle a El con una devoción completa y pura. Evaluemos nuestras acciones ahora y cuidadosamente consideremos que, y a quien, sacrificamos.

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

Pay More Careful Attention

[Note: The weather for the Boston Marathon was cold, rainy, and windy. But God gave me strength to run exactly at my desired pace. Praise God! Thanks for all your encouragement!!]

In the message “A Divided Kingdom” we saw how Solomon’s divided heart – his lack of full devotion to God – eventually led to the division of the kingdom of Israel. We were then encouraged to continually draw closer to our Heavenly Father and prevent the kingdom of God within us from becoming divided in the sense of rebellion and lack of pure worship.

When we consider our closeness to God, we tend to look at our priorities and schedules. Closeness to our Heavenly Father requires a certain amount of dedicated time. We cannot expect to hear His direction if we do not spend time learning to recognize His voice and then make the effort to turn off the competing inputs so we can truly listen. And once we have set aside those times to hear God through prayer, preaching, or the reading of His Word, we are encouraged in the very strongest of terms to pay close attention to what we hear.

Hebrews 2:1
“We must pay more careful attention, therefore, to what we have heard, so that we do not drift away.”

It will do no good to make adjustments to our schedule – to give God more priority – if we do not become disciplined students of His Word. We can fill our time with good preaching and quality books, but if we do not do as the Bereans, who “examined the Scriptures every day to see if what Paul said was true” (Acts 17:11), we will be easily swayed and subject to spiritual drift. As disciplined students we must maintain an excitement for the things God has done, as well as for the promises He has made for our future through His Word.

God has given us a wonderful gift, a gift without which we could never know Him. Through the lives of many different writers, God has presented us with a love letter which calls us into fellowship through Jesus Christ…we call His letter the Bible. In His authoritative and essential letter, God has revealed the fullness of His character and established a set of unchanging truths. A deep belief and understanding of these truths will push aside fears, erase lingering doubts, and instill a new sense of hope.

We need not allow our kingdom to be divided; we need not drift away. The Spirit has made our hearts receptive and hungry for God’s Word. We must now submit to His leading and become as the workman who “correctly handles the word of truth” (2 Timothy 2:15). Let’s give Him the total devotion of our heart as we pray, read, and listen to His Word. And as we hear, let’s maintain a great excitement and always pay more careful attention.

Have a Christ Centered Day!

Steve Troxel
God’s Daily Word Ministries

**** Reading Plan ****

Apr 21 Joshua 22:21-23:16; Luke 20:27-47; Psalm 89:14-37; Proverbs 13:17-19

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Pongamos Cuidadosa Atención

En el mensaje “Un Reino Dividido” vimos como el corazón dividido de Salomón – su falta de completa devoción a Dios – eventualmente los condujo a la división del reino de Israel. Después fuimos animados a continuamente acercarnos a nuestro Padre Celestial y prevenir que el reino de Dios dentro de nosotros sea dividido en el sentido de rebelión y la falta de adoración pura.

Cuando consideramos nuestra cercanía con Dios, tenemos la tendencia a revisar nuestras prioridades y horarios. La cercanía con nuestro Padre Celestial requiere de cierta cantidad de tiempo dedicado. No podemos esperar escuchar Su dirección si no invertimos tempo aprendiendo a reconocer Su voz y hacer un esfuerzo para apagar todo lo que compite para poder verdaderamente escuchar. Y una vez hemos apartado esos tiempos para escuchar a Dios en oración, predicando o leyendo Su Palabra, somos animados literalmente a poner mucha atención a lo que oímos.

Hebreos 2:1
“Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.”

No hará ningún beneficio que hagamos ajustes a nuestro itinerario – para darle a Dios más prioridad – si no nos convertimos en disciplinados estudiantes de Su Palabra. Podemos llenar nuestro tiempo con buena predicación y libros de calidad, pero si no hacemos como los Nobles que “escudriñaban cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos 17:11), seremos fácilmente influenciados y sujetos a una desviación Espiritual. Como estudiantes disciplinados debemos mantener el entusiasmo por las cosas que Dios ha hecho tanto como por las promesas que El ha hecho para nuestra futura a través de cada letra de Su Palabra.

Dios nos ha dado un maravilloso regalo – un regalo sin la cual nunca podriamos conocerle. A través de la inspiración del Espíritu Santo trabajando en las vidas de muchos diferentes escritores, Dios ha dictado una carta de amor que nos llama al compañerismo en Jesucristo – nosotros llamamos a Su carta la Biblia. En esta carta esencial y fidedigno, Dios ha revelado por completo Su carácter y establecido un grupo de verdades inmutables. Una profunda creencia y comprensión de estas verdades echarán fuera los temores, borraran las dudas persistentes, e inculcaran un nuevo sentido de esperanza.

No necesitamos permitir a nuestro reino ser dividido; no necesitamos desviarnos. El Espíritu ha hecho nuestros corazones receptivos y hambrientos de la Palabra de Dios. Ahora debemos someternos a Su guianza y ser como el obrero “que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15). Demos a El la total devoción de nuestro corazón mientras oramos, leemos, y escuchamos Su Palabra; y mientras escuchamos, mantengamos un gran entusiasmo y siempre pongamos cuidadosa atención.

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

A Divided Kingdom

[Note: Today I am running in the Boston Marathon. God has sustained me through a long season of training and many, many miles. I praise God for every mile and I pray that my run will bring Him glory.]

Solomon was the third king of Israel, the son of David and Bathsheba. And although not the eldest son, he was chosen by David to be his successor. As David was about to die, he gave Solomon some final counsel for ruling the kingdom.

1 Kings 2:2-3
“Observe what the Lord your God requires: Walk in His ways, and keep His decrees and commands, His laws and requirements, so that you may prosper in all you do and wherever you go.”

David knew that Solomon would influence an entire nation – influence it either toward the good…or the bad. This was an awesome responsibility which would require a deep commitment to God.

Solomon initially established a God-centered kingdom; “Solomon showed his love for the Lord by walking according to the statutes of his father David” (1 Kings 3:3). He ruled with great wisdom and spent seven years building a magnificent temple in which God would be worshipped. Yet Solomon failed to demonstrate total commitment to the One True God.

Solomon married many women from the surrounding nations and allowed these wives to turn his heart toward other gods; “His heart was not fully devoted to the Lord his God” (1 Kings 11:4). God was greatly angered at Solomon’s lack of commitment and rose up enemies who would eventually divide the kingdom and create civil war.

In a sense, every believer in Jesus has been given a kingdom. Jesus said, “the kingdom of God is within you” (Luke 17:21). This kingdom is established when we believe, in faith, that Jesus died for our sins; it is therefore a kingdom of “righteousness, peace, and joy in the Holy Spirit” (Romans 14:17).

The kingdom we have been given is more precious than ANY other. But, as with Solomon, it is also a kingdom which must be “ruled” with an absolute, undivided love for the Lord, with a commitment to walking in the ways He establishes for our life and worshiping Him with the pure focus of our heart.

If we desire God’s kingdom to remain firmly established and at peace in our life, then we must keep our heart fully devoted to Him and guard against the influences which seek to pull us away. Let’s not become distracted by the other “gods” of this world. Let’s make the necessary adjustments to our priorities and schedules which will allow us the time to continually draw closer to the one true God and prevent a divided kingdom.

Have a Christ Centered Day!

Steve Troxel
God’s Daily Word Ministries

**** Reading Plan ****

Apr 20 Joshua 21:1-22:20; Luke 20:1-26; Psalm 89:1-13; Proverbs 13:15-16

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Un Reino Dividido

Salomón fue el tercer rey de Israel, el hijo de David y Betsaida. Y aún no siendo el hijo mayor, el fue elegido por David para ser su sucesor. Cuando David estaba a punto de morir, le dió a Salomón algunos consejos finales para gobernar este reino.

1 Reyes 2:3
“Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas.”

David sabia que Salomón influenciaría a la nación entera – influencia para bien…o para mal. Esta era una tremenda responsabilidad que requería de un profundo compromiso con Dios.

Salomón inicialmente estableció un reinado centrado en Dios; “Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David” (1 Reyes 3:3). El gobernó con gran sabiduría e invirtió siete años construyendo un magnifico templo en donde Dios sería adorado. Aún así Salomón falló en demostrar total compromiso al Único Verdadero Dios.

Salomón se casó con muchas mujeres de las naciones vecinas y permitió que estas esposas desviaran su corazón hacia otros dioses; “su corazón no era perfecto con Jehová su Dios” (1 Reyes 11:4). Dios estaba muy enfadado por la falta de compromiso de Salomón y levantó enemigos que eventualmente dividirían el reino y crearían una guerra civil.

En un sentido a cada creyente en Jesús se le dió un reino. Jesús dijo: “porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros” (Lucas 17:21). Este reino es establecido cuando creemos, en la fe, que Jesús murió por nuestros pecados; es entonces un reino de “justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17).

Este reino que nos ha dado es más precioso que CUALQUIER otro. Pero, igual que con Salomón, es también un reino que debe ser “gobernado” con un absoluto e indivisible “amor por el Señor” – con un compromiso de andar en los caminos que El ha establecido para nuestra vida y de adorar a El con un enfoque puro de nuestro corazón.

Si deseamos que el reino de Dios se mantenga firmemente establecido y en paz en nuestra vida, entonces debemos mantener nuestro corazón completamente dedicado a El y guardarlo de las influencias que buscan alejarnos. No seamos distraídos de amar a nuestro Padre Celestial con TODO nuestro corazón. Hagamos los ajustes necesarios en nuestras prioridades e itinerarios que nos permitan tener el tiempo para continuamente acercarnos al Unico y verdadero Dios y evitar un reino dividido.

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

Clean From Within

In the message “Rend Our Heart” we saw how God commands us to recognize our sin and tear our heart in sorrowful repentance as we cry out for His gracious and abundant forgiveness. The instant we first place our complete trust in Jesus we are born of the Spirit and released from the bondage of our sinful nature. Sin may still war within us and sometimes cause us to stumble, but it no longer has dominion and control over our lives – we have been set free!

Jesus often taught of this radical transformation in terms of our need for a clean heart.

Mark 7:20-23
“What comes out of a man is what makes him ‘unclean.’ For from within, out of men’s hearts, come evil thoughts, sexual immorality, theft, murder, adultery, greed, malice, deceit, lewdness, envy, slander, arrogance and folly. All these evils come from inside and make a man ‘unclean.'”

Our heart pumps life into all the other parts of our body. If our heart is made clean through the forgiveness of Jesus, the rest of our life will also become clean as His life flows through us; “First clean the inside…and then the outside also will be clean” (Matthew 23:26). But if our heart remains soiled by an unrepentant sinful nature, no amount of outside scrubbing and polishing will ever make us clean.

In the above passage, Jesus presented a list of “evils” for our self evaluation, as an outward test of inward cleanliness. Our lives may be free from the obvious stealing, murder, and adultery, but the rest of the list requires us to look a little deeper. Folly is the lack of good sense. Arrogance is an overbearing confidence. Slander is making false statements against someone. Envy is discontent due to another’s good fortune. Lewdness is indecent language or action. Deceit means to conceal the truth. Malice means to cruelly tease, and greed is excessive desire.

A transformed believer in Jesus Christ, one who is “circumcised of the heart” (Romans 2:29), should never be characterize by this type of behavior. As the Spirit of Jesus makes us into a “new creation” (2 Corinthians 5:17) and begins to flow through our life, these old sins ought to slow to a trickle and eventually pass away. Though sin will never completely disappear, it no longer should define who we are.

Is the cleansing power of Jesus flowing into all areas of our life? Or are there still areas we claim as our own? If we desire to offer our lives as “living sacrifices, holy and pleasing to God” (Romans 12:1), then we must allow our sacrifice to be completely cleansed; we must place our heart more fully in His hands. Let’s come before our Heavenly Father and allow the transforming and absolute forgiveness of Jesus to make us clean from within.

Have a Christ Centered Day!

Steve Troxel
God’s Daily Word Ministries

**** Reading Plan ****

Apr 16 Joshua 13:1-14:15; Luke 18:1-17; Psalm 85:1-13; Proverbs 13:7-8
Apr 17 Joshua 15:1-63; Luke 18:18-43; Psalm 86:1-17; Proverbs 13:9-10
Apr 18 Joshua 16:1-18:28; Luke 19:1-27; Psalm 87:1-7; Proverbs 13:11
Apr 19 Joshua 19:1-20:9; Luke 19:28-48; Psalm 88:1-18; Proverbs 13:12-14

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Limpio de Adentro

En el mensaje “Rasguemos Nuestro Corazón” vimos como Dios nos manda a roconocer nuestros pecados y rasgar nuestro corazón de tristeza y arrepentimiento mientras clamamos por Su gracia y perdón abundante. En el instante que ponemos nuestra confianza en Jesús como nuestro Señor y Salvador, nacemos en el Espíritu y somos liberados de las cadenas de nuestra naturaleza pecaminosa. El pecado podría estar peleando adentro de nosotros y a veces nos causa a caer, pero ya no tiene dominio y control sobre nuestras vidas – hemos sido liberados!

Jesús enseñaba frecuentemente acerca de esta transformación radical en terminos de nuestra necesidad de tener un corazón limpio.

Marcos 7:20-23
“Lo que sale de la persona es lo que la contamina. Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona.”

Nuestro corazón bombea la vida a todos las otros partes de nuestro cuerpo. Si nuestro corazón se hace limpio a través del perdón de Jesús, el resto de nuestra vida también será hecha limpia en la manera que Su vida fluye en nosotros; “Limpia primero por dentro…y así quedará limpio también por fuera” (Mateo 23:26). Pero si nuestro corazón permanece sucio con pecado no confesado, ningúna cantidad de limpieza exterior ni esfuerzo de pulir la superficie nos podría hacer limpios.

Jesús presentó la lista arriba de los “males” para nuestra auto-evaluación – como una prueba exterior de la limpieza interior. Es capáz que nuetras vidas estan libres de los males obvios como robos, homicidios, y adulterios; pero el resto de la lista requiere que profundizemos un poco más. Necedad es la falta de sentido común. La arrogancia es un egoismo engrandecido. La calumnia es hablar falsamente en contra de alguién. La envidia es sentir descontento cuando se ve las bendiciones de otros. El libertinaje es actuar o usar palabras indecentes. El engaño es esconder la verdad. La maldad es molestar o tratar a alguien con crueldad – y la avaricia es un deseo excesivo.

Un transformado, “circuncisión…del corazón” (Romanos 2:29), creyente en Jesucristo nunca debe estar caracterizado por estos tipos de comportamiento. En la manera que el Espíritu de Jesús nos hace “una nueva creación” (2 Corintios 5:17) y comienza a fluir en nuestras vidas, estos viejos comportamientos deben disminuir y eventualmente cesar. Aunque el pecado nunca va a desaparecer completamente, no debe continuar de definir quienes somos.

¿Está fluyendo el poder limpiador de Jesús en todas las areas de nuestra vida? ¿O existe areas que todavía designamos como nuestras? Si deseamos ofrecer nuestras vidas como “sacrificio vivo, santo y agradable a Dios” (Romanos 12:1), entonces debemos permitir que nuestro sacrificio sea limpiado – tenemos que colocar nuestro corazón completamente en Sus manos. Lleguemos ante nuestro Padre Celestial, confesemos nuestros pecados, y permitamos que el perdón transformador de Jesús nos haga limpios de adentro.

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

Rend Our Heart

Every prophet in the Bible proclaimed a message which called the people to repentance. From Moses to John the Baptist, Jesus, and the Apostles the message was consistent; “Repent and turn to God, so that your sins may be wiped out, that times of refreshing may come from the Lord” (Acts 3:19). Repentance is essential to a restored relationship with our Heavenly Father. Repentance is a condition of our heart whereby we recognize our sin and, in desperation and sorrow, turn and cry out in faith to God for help…the help of forgiveness which only comes through Jesus Christ.

Joel 2:12-13
“‘Even now,’ declares the Lord, ‘return to Me with all your heart, with fasting and weeping and mourning. Rend your heart and not your garments. Return to the Lord your God, for He is gracious and compassionate, slow to anger and abounding in love.'”

In the Old Testament times it was common for someone to tear (or rend) their clothes when they were expressing great sorrow. For example, when Jacob thought that Joseph had been killed by wild animals, he “tore his clothes, put on sackcloth and mourned for his son many days” (Genesis 37:34). When the Israelites were beaten when attacking the city of Ai, Joshua “tore his clothes and fell facedown to the ground before the ark of the Lord” (Joshua 7:6).

Tearing your clothes was an outward expression of sorrow. But all through Scripture, God makes it abundantly clear that He looks deep into our heart; “These people come near to Me with their mouth and honor Me with their lips, but their hearts are far from Me. Their worship of Me is made up only of rules taught by men” (Isaiah 29:13). Jesus referenced this exact passage when He confronted the hypocritical worship of the Pharisees (Matthew 15:7-9).

We must never even hint that repentance is determined by “right” outward behavior. Repentance is always a condition of the heart, and doing right in the eyes of God is only accomplished by allowing His Spirit to transform us into a “new creation” (2 Corinthians 5:17). It is only through His power that we can ever be set on a right path of being “conformed to the likeness of His Son” (Romans 8:29).

God has more grace to forgive than we can possibly imagine; but our loving Father expects – even demands – our heart. He is fully aware of the many ways we sin and fall short of His glory, but until we understand how far we have fallen and genuinely desire to change, we will never appreciate His grace in making us clean – never experience His “times of refreshing.” Let’s seek His forgiveness and walk in closer harmony with our Heavenly Father. Let’s confess our sins and, with repentant sorrow, stand before Him today and rend our heart.

Have a Christ Centered Day!

Steve Troxel
God’s Daily Word Ministries

**** Reading Plan ****

Apr 15 Joshua 11:1-12:24; Luke 17:11-37; Psalm 84:1-12; Proverbs 13:5-6

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Rasguemos Nuestro Corazón

Cada profeta en la Biblia proclamó un mensaje llamando a la gente al arrepentimiento. Desde Moisés hasta Juan el Bautista, Jesús y los Apóstoles, el mensaje era consistente: “Por tanto, para que sean borrados sus pecados, arrepiéntanse y vuélvanse a Dios a fin de que vengan tiempos de descanso de parte del Señor” (Hechos 3:19). El arrepentimiento es esencial en una relación restaurada con nuestro Padre Celestial – y esencial para la Salvación. El arrepentimiento es una condición de nuestro corazón en la cual reconocemos nuestro pecado y, en desesperación y tristeza, volvemos a Dios y clamamos por ayuda…la ayuda del perdón que solo viene a través de Jesucristo.

Joel 2:12-13
“Ahora bien afirma el Señor, vuélvanse a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos. Rásguense el corazón y no las vestiduras. Vuélvanse al Señor su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor.”

En los tiempos del Viejo Testamento era común que alguien rompiera (o rasgara) su ropa cuando estaban expresando gran tristeza. Por ejemplo, cuando Jacob pensó que José fue matado por animales salvajes, el “se rasgó las vestiduras y se vistió de luto, y por mucho tiempo hizo duelo por su hijo” (Génesis 37:34). Cuando los Israelitas fueron derrotados en una batalla para la ciudad de Hai, Josué “se rasgó las vestiduras y se postró rostro en tierra ante el arca del pacto del Señor” (Josué 7:6).

Romper sus ropas era una expresión exterior de tristeza. Pero en todas las Escrituras, Dios aclara abundantemente que El ve hasta lo profundo de nuestro corazón; “Este pueblo me alaba con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Su adoración no es más que un mandato enseñado por hombres” (Isaías 29:13). Jesús hizo referencia a este mismo versículo cuando El se enfrentó a la adoración hipócrita de los Fariseos (Mateo 15:7-9).

Nunca debemos ni pensar que el arrepentimiento involucra un comportamiento exterior “correcto.” No tenemos ninguna habilidad de hacer el bien en los ojos de Dios sin recibir, por fe, Su regalo de Salvación y permitir que Su Espíritu nos transforme a una “nueva creación” (2 Corintios 5:17). Solamente a través de Su poder seremos puestos en el camino de ser “transformados según la imagen de su Hijo” (Romanos 8:29) – solamente con Su fuerza podemos hacer lo “correcto.”

Dios tiene mas gracia para perdonar de lo que podríamos imaginar; pero nuestro Padre amoroso espera – aún demanda – arrepentimiento verdadero. El está completamente consciente de las muchas maneras que pecamos y como estamos muy por debajo de Su gloria; pero hasta que NOSOTROS entendamos que tan lejos hemos caído y sinceramente deseamos cambiar, nunca apreciaremos Su gracia y como nos hace limpios – nunca podremos experimentar Sus “tiempos de descanso.” Busquemos Su perdón y caminemos en harmonía mas cercana con nuestro Padre Celestial. Confesemos nuestros pecados y, con una tristeza arrepentida, parémonos ante El ahora y rasguemos nuestro corazón.

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

Out of Our Poverty

In the message “From A Pure Heart” we saw that God has blessed each of us with gifts, talents, and abilities. We are now to be good stewards by faithfully giving our blessings back to God with a pure heart. But what determines a pure heart?

When Jesus saw the widow offer her two small coins, He said she had given “out of her poverty” (Mark 12:44). It required great humility to offer those coins, a true lack of self importance. She knew her coins had no real value, but with a deep devotion for God and a strong desire to obediently serve she gave what she had. The widow offered her gift with a pure heart!

We are all called to this type of pure giving – a giving motivated by love, and “valued” by obedience. Our gifts to God may appear big or small in our eyes and in the eyes of the world, but when lovingly given in response to His leading, every gift is received as a sweet and fragrant offering.

As we give back to the Lord by ministering to the needs of others, we often perceive the results to fall far below expectations. To keep from being discouraged, we must always remember that our true offering is in our obedience and love. Our offering must never be judged by the outward appearance of how it is being used.

This truth is even more crucial when the results of ministry begin to exceed our expectations. The great danger of “success” in any ministry effort is the tendency to shift our focus to what WE have accomplished and given with OUR abilities. But again, our offering must never be judged by the outward appearance of results!

1 Corinthians 4:7
“For who makes you different from anyone else? What do you have that you did not receive? And if you did receive it, why do you boast as though you did not?”

God deserves the glory for ALL the results. He gave us our ability as well as the opportunity to minister and give. We fall into sinful pride anytime we forget the One who has provided all; “Your boasting is not good. Don’t you know that a little yeast works through the whole batch of dough?” (1 Corinthians 5:6). We must always maintain a sense of poverty as we give back and minister to the Lord. We can give nothing of real value; indeed, we are very poor! Yet, we can continue to give our all and love Him with all our heart.

Let’s give praise and glory to the Potter who continues to shape and mold us into a vessel of great beauty. Let’s guard against every attempt to place a value, large or small, on what we offer our Heavenly Father. And, with a spirit of humility, let’s continue to abundantly give out of our poverty.

Have a Christ Centered Day!

Steve Troxel
God’s Daily Word Ministries

**** Reading Plan ****

Apr 14 Joshua 9:3-10:43; Luke 16:19-17:10; Psalm 83:1-18; Proverbs 13:4

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De Nuestra Pobreza

En el mensaje “Un Corazón Puro” dijimos que Dios ha bendecido a cada uno de nosotros con dones, talentos y habilidades; y que debemos ser buenos administradores, fielmente regresando nuestras bendiciones a Dios con un corazón puro. ¿Pero que es lo que determina un corazón puro?

Cuando Jesús vio a la viuda con sus dos moneditas, dijo que ella había dado “de su pobreza” (Marcos 12:44). Requería una gran humildad para ofrecer esas dos monedas; una verdadera falta de auto-importancia. Ella sabía que sus monedas no tenían valor real, pero con una gran devoción a Dios y un deseo fuerte de servirle en obediencia dió lo que tenía. ¡La viuda dió su ofrenda con un corazón puro!

Somos llamados a dar de esta manera – una manera de “dar” motivada por amor y “valorada” por obediencia. Nuestras ofrendas a Dios podrían parecer grandes o chicas en nuestros ojos y en los ojos del mundo; pero cuando se dan con amor y en respuesta a la guianza de El, cada regalo se recibe como una dulce y fragante ofrenda.

De la manera que devolvemos al Señor, ministrando en las necesidades de otros, frecuentemente encontramos que los “resultados” actuales están muy por debajo de las expectativas. Para evitar ser desmotivados, tenemos que recordar siempre que nuestra “ofrenda” verdadera se encuentra en nuestra obediencia y amor. Nuestra ofrenda nunca debe ser medida por la apariencia exterior de los resultados.

Esta verdad es aún más crítica cuando los resultados de los ministerios comienzan a sobrepasar nuestras expectativas. El gran peligro de tener “éxito” en cualquier ministerio es la tendencia de cambiar el enfoque a lo que NOSOTROS hemos logrado y dado con NUESTRAS habilidades. ¡Nuestra ofrenda NUNCA debe ser juzgada por la apariencia exterior de los resultados!

1 Corintios 4:7
“¿Quién te distingue de los demás? ¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué presumes como si no te lo hubieran dado?”

Dios merece la gloria por TODOS los resultados. El nos dió nuestra habilidad igual como la oportunidad de ministrar y dar. Caemos en pecado egoísta en el momento que olvidamos de El quien nos ha provisto todo; “Hacen mal en jactarse. ¿No se dan cuenta de que un poco de levadura hace fermentar toda la masa?” (1 Corintios 5:6). Debemos siempre mantener un sentido de pobreza mientras devolvemos y ministramos al Señor. No tenemos nada de valor real para dar a Dios; y aún, debemos continuar dando todo nuestro ser y amandole con todo nuestro corazón.

Demosle gloria y honor al Alfarero quien continúa formándonos y moldeándonos para ser una vasija de gran belleza. Protejámonos contra cada intento de poner valor, grande o pequeño, en lo que ofrecemos a nuestro Padre Celestial. Y, con un espíritu de humildad, continuemos dando con abundancia de nuestra pobreza.

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

From A Pure Heart

As Jesus watched people place their offering into the temple treasury, He noticed a poor widow who put in two coins valued at less than a penny.

Mark 12:43-44
“Calling His disciples to Him, Jesus said, ‘I tell you the truth, this poor widow has put more into the treasury than all the others. They all gave out of their wealth; but she, out of her poverty, put in everything – all she had to live on.'”

This passage gives us a wonderful example of faith and how God must be the Lord of our finances, but the real message actually goes much deeper.

We have all been blessed in so many ways, and we are called to be good stewards, or managers, of all our blessings. As a good steward, we must present all we possess back to our Heavenly Father as an offering of love. Yes, this relates to our financial resources, but it also means we are to offer our gifts, abilities, talents, and time back to God through service and ministry to others. God created us (the complete package of who we are) for a purpose. And though we may need to spend good quality time with God to fully understand our purpose, we can be absolutely sure that God has NOT blessed us so we can advance our own selfish agenda!

Every one of our blessings, no matter how small, are given so we can bless God in return. We often hold back from ministry opportunities because we feel our “offering” is insignificant. We feel inadequate to serve or unworthy to make a true contribution to the work of God’s Kingdom, but God is never concerned with the magnitude of a gift. He is, and always has been, concerned and blessed by the condition of our heart: “Does the Lord delight in burnt offerings and sacrifices as much as in obeying the voice of the Lord? To obey is better than sacrifice, and to heed is better than the fat of rams” (1 Samuel 15:22). How we give is much more important than what we give.

God does not need our money, time, ability, or anything we accomplish or produce. But He loves us dearly and desires to receive the complete love and devotion which is given with our offering. Jesus was blessed by a widow who gave from her heart, even though the actual gift carried very little earthly value.

If we want our service or ministry to have significance in the eyes of God, we must focus on the One to whom we are giving rather than on the value of the gift in the eyes of man. With our eyes focused, we must then give with all the love in our heart. If our heart is pure in the giving, God will receive our offering as a true blessing. There are no worthless or insignificant gifts when the gift is given from a pure heart.

Have a Christ Centered Day!

Steve Troxel
God’s Daily Word Ministries

**** Reading Plan ****

Apr 12 Joshua 5:1-7:15; Luke 15:1-32; Psalm 81:1-16; Proverbs 13:1
Apr 13 Joshua 7:16-9:2; Luke 16:1-18; Psalm 82:1-8; Proverbs 13:2-3

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