Su Carga es Ligera

Mateo 11:28-30

En el mensaje “Preparando a la Gente de Dios Para Servir” vimos como Jesús establece el ejemplo del ministerio equipando a otros para servir en Su Reino. También vimos como cada uno de nosotros ha sido llamado a ministrar mientras le amamos y construimos el cuerpo de Cristo. Nuestro rol específico al ministrar puede ser diferente, pero todos hemos sido llamados y se nos ha pedido ser parte de Su plan. Se nos ha dado el cargo de hablar a otros del camino hacia el Padre a través de la fe en Jesús. Pablo llama a este el ministerio de la reconciliación; “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros” (2 Corintios 5:20).

Pero ministrar (de cualquier manera) puede ser difícil. Hay más trabajo en el campo del que posiblemente podamos hacer, nuestro “trabajo” nunca esta terminado. Este tiene el potencial para un gran estrés (y para lo que llamamos “quemarnos”) si no mantenemos un sentido de nuestro verdadero propósito y un sentido de Quién está realmente a cargo.

Mateo 11:28-30
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.”

Un yugo es un arnés doble usada para ponerlo sobre dos bueyes y arar los campos. El ya está halando la carga y quiere que nosotros nos atemos al otro lado del yugo. Cuando lo hacemos, descubriremos un camino bien definido en gran necesidad de arado – también encontraremos una carga que es fácil de llevar.

Pero arar puede ser tedioso de manera que a menudo tratamos de incrementar la velocidad. Buscamos maneras de hacer más y comenzamos a ver la mala hierba dispersa en otros caminos y en otros campos. En el intento de arrancar tanta mala hierba como sea posible comenzamos a distraernos de nuestra linea y nuestra carga se vuelve más y más pesada. Pronto nos damos cuenta que nos hemos desprendido de Su yugo y que estamos tratando de halar el arado con nuestras propias fuerzas – no una decisión inteligente!

Más no siempre es mejor y más rápido no es siempre el resultado deseado. Es interesante que Jesús dijo que nuestra principal tarea cuando nos ponemos Su yugo es “aprender de El.” Es como si caminar a Su lado fuera suficiente; como si caminar a Su lado ES nuestro ministerio. El campo siempre será arado, pero en el proceso seremos bendecidos con una más cercana y más profunda relación con El.

Si nuestra carga se ha vuelto pesada – si estamos cansados y a punto de renunciar – analicemos si estamos apropiadamente “enganchados” a Su yugo y alineados con Su arado. Una carga pesada requiere de ciertos ajustes – quizás un ajuste en actitud, quizás un ajuste en prioridad. Preguntemos a nuestro Padre Celestial por guianza para encontrar descanso para nuestra alma. Tomemos Su yugo y recordemos: Su carga es ligera!

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

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