Inmensurablemente Mas

Immeasurably_More

La oración es de vital importancia en nuestro caminar Cristiano, pero con frecuencia es malentendido. La oración es como hablamos con nuestro Padre Celestial. Nunca puede ser usada para manipular a Dios u obligarlo a hacer cualquier cosa fuera de Su perfecta voluntad. ¡Dios no es nuestro genio mágico con la misión de cumplir nuestros deseos!

Nuestra actitud hacia la oración revela mucho acerca de la forma en que vemos a Dios y la cercanía de nuestra relación a través de la fe en Jesús. Si continuamente esperamos una crisis para orar, realmente lo que demostramos es un escaso amor. Un hombre puede decir que ama a su esposa pero si solo ocasionalmente habla con ella, él revela una relación superficial. El verdadero amor siempre será reflejado por un deseo de compartir tiempo juntos.

Y si nosotros elevamos nuestros problemas a Dios en oración pero también le damos las soluciones que esperamos, demostramos una escasa confianza y revelamos un mal entendimiento de su soberana naturaleza e ilimitada habilidad.

Efesios 3:20
“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros.”

El mensaje consistente a través de todas las escrituras es que Dios está llamándonos a una relación más cercana con Él – llamándonos a AMARLO con TODO nuestro corazón, alma, mente y fuerza (Marcos 12:30). Por eso, nuestras oraciones DEBEN comenzar desde una posición de amor. Dios también quiere que continuamente lo conozcamos más y que comprendamos el verdadero significado de: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19), y que “para Dios todo es posible” (Mateo 19:26). ¡Él quiere que lo amemos y que confiemos en él para proveernos!

Es tonto de nuestra parte limitar a Dios a nuestro propio entendimiento. Él creó el Universo y supo el final de los tiempos desde el principio. Él puede, y resolverá en forma “perfecta” nuestros problemas. El esta trabajando todas las cosas juntas para bien y usa todas las situaciones para hacernos conforme a la semejanza de su hijo (Romanos 8:28-29).

A través de una actitud correcta en oración, reconocemos y nos sometemos a la soberanía de Dios. Le alabamos porque sabemos que Él puede hacer mucho mas de lo que le pedimos, y nos sometemos a Su perfecto entendimiento y propósito: “Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo 6:10). Nuestra oración no es cuestión de “hacer funcionar las cosas” con Dios – no de luchar hasta que obtengamos NUESTRA solución – sino, simplemente someternos a su dirección y confiar en Su plan perfecto.

Debemos presentarnos como vasijas vacías y permitir que Dios trabaje a través de nosotros todos y cada día. Amémosle suficiente como para “orar continuamente” (1 Tesalonicenses 5:17). Hagámosle saber nuestra petición, pero sometámonos y humildemente reconozcamos que Él puede hacer inmensurablemente más.

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

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