Confía Pacientemente En Su Tiempo

Génesis 16:2

Patiently_Trust_His_Timing

La dirección y tiempo de Dios es siempre perfecta y siempre con un propósito – pero a menudo es un propósito que inicialmente podemos no ver o entender. Aún cuando seriamente pedimos dirección en oración y a través del estudio de Su Palabra, las respuestas de Dios usualmente no son lo que esperábamos y con frecuencia son percibidas como lentas para llegar. Pero Su dirección y tiempo aún permanece, siempre perfecta y siempre con un propósito.

Dios llamó a Abram a seguirlo cuando tenia setenta y cinco años. Pero Dios bendijo a Abram con gran abundancia y pronto le prometió que tendría muchos descendientes; “Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada” (Génesis 13:16).

Aún cuando esta era una maravillosa promesa de Dios, ciertamente no parecía ser posible. No solo Abram era un hombre viejo, sino que su esposa, Sara, nunca pudo tener hijos y ahora tenia muchos años más del rango de edad normal para ser madre. Por eso, cuando Sara no pudo quedar embarazada – cuando parecía que la promesa de Dios no sería cumplida – ella formuló un plan para “ayudar” a Dios.

Génesis 16:2
“Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tender hijos de ella.”

Puesto que esta era una practica aceptada y esta parecía una forma razonable de cumplir la promesa de Dios, Abram aceptó. Como es de esperarse, una gran tensión fue desarrollada pronto entre Sara y su sierva. Esta tensión se incrementó cuando Ismael nació y aún continua ahora con la inafortunada hostilidad que vemos ahora en la región del medio oriente. Abram claramente escuchó el llamado y la promesa de Dios, pero perdió la paciencia hacia el tiempo de Dios y tomó el recurso de una solución mundana.

Esto sucedió trece años antes que Dios cumpliera Su promesa por medio del nacimiento de Isaac. Fueron trece largos años de espera, preguntándose si Dios se había olvidado…pero la dirección de Dios y Su tiempo es siempre perfecto y siempre con un propósito. Con Abram de cien años y Sara de noventa, el nacimiento de Isaac no dejó duda que Dios estaba en completo control y guiando los eventos de la vida de Abram.

En un sentido muy realista, somos extranjeros en este tiempo y lugar; “extranjeros y peregrinos sobre la tierra” (Hebreos 11:13). Nunca entenderemos como todas las piezas encajan hasta que estemos frente al Creador del Universo. Hasta entonces, debemos continuar amándolo y adorándolo con todo nuestro corazón. Debemos continuar buscando Su rostro y pidiendo Su guía para cada paso. Debemos continuar siguiendo Su dirección y pacientemente confiar en Su tiempo.

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

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