Destruyamos los “Eos”

Deuteronomio 7:1-2

Destroy_The_Ites

Moisés había guiado al pueblo de Israel a través del desierto por 40 años y ahora estaba preparándoles para cruzar el Río Jordán a la tierra prometida de Canaán. Como parte de esta preparación, Moisés le recordó a la gente de como Dios proveyó en todas sus necesidades y repasó las leyes según las cuales Dios esperaba que vivieran; “Y si obedecemos fielmente todos estos mandamientos ante el Señor nuestro Dios, tal como nos lo ha ordenado, entonces seremos justos” (Deuteronomio 6:25).

El pueblo de Israel llegaría a tener una relación correcta con Dios en la manera que le adoraran a El y obedecieran Sus mandatos. Pero, al entrar a la tierra prometida, habían enemigos que tenían que ser removidos.

Deuteronomio 7:1-2
“Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrarás para tomarla, y haya echado de delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, siete naciones mayores y más poderosas que tú, y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia.”

Estos enemigos presentaban una amenaza real, pero el peligro de largo plazo amenazaba su supervivencia espiritual. Dios quería destruir estos “Eos” completamente por que sus dioses mundanos distraerían constantemente los corazones de Su gente escogida; “Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos” (Deuteronomio 11:16).

Este puede ser un mensaje difícil con el perspectiva tolerante del pecado de hoy en día. Pero hay una lección importante para cada uno de nosotros quienes desean una relación cercana con Dios. Hoy tenemos un camino nuevo a la justicia; “Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen” (Romanos 3:22). Pero Dios todavía desea tener nuestro corazón entero y espera que nos apartamos de cualquier cosa que nos distraiga de una devoción libre y sin estorbos.

De la manera que nos dirige a la tierra prometida de paz y descanso, siempre vendrán enemigos que nos incitan a descarriarnos del camino de Dios: muchas tentaciones que compiten por nuestro tiempo y pensamientos…y por nuestra adoración. Estos “Eos” aparecerán mas fuerte que nuestra habilidad de conquistar, pero de la manera que seguimos con empeño detrás de Dios, El nos dará la victoria; “Y Jehová tu Dios echará a estas naciones de delante de ti” (Deuteronomio 7:22).

¿Cuales son los enemigos que nos descarrían de la adoración de Dios? ¿Cuales adicciones, actividades, deseos, o temores están consumiendo nuestros corazones y deteniendonos de estar enfocados en Jesús – impidiendo una relación mas cerca con nuestro Padre Celestial? Determinémonos a poseer la tierra y dar completamente nuestros corazones a Dios. Identifiquemos los enemigos que impiden nuestro caminar y, sin misericordia, destruyamos completamente los “Eos.”

Tenga un Dia Centrado en Cristo!

Steve Troxel
Ministerios La Palabra Diaria de Dios

DonateNow

Leave a Reply